Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino

Se conmemora todos los 26 marzo, con el fin de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse el test del Virus de Papiloma Humano (VPH) o el Papanicolaou (PAP).

Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino

El Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino (CCU) se conmemora con el objeto de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse el test del Virus de Papiloma Humano (VPH) o el Papanicolaou (PAP), en los tiempos indicados por cada profesional médico.

La prevención y el diagnóstico temprano de los tumores es primordial, ya que el cáncer se encuentra dentro del grupo de las enfermedades crónicas no transmisibles que son la principal causa de muerte en nuestro país y en el mundo.

Por este motivo y teniendo en cuenta el contexto de la emergencia sanitaria por el COVID-19, el Ministerio de Salud de la provincia trabaja en distintos lineamientos en relación a la prevención, el diagnóstico y seguimiento del CCU.

Cuando se habla de cáncer cervicouterino se hace referencia al crecimiento anormal de las células del cuello de útero causado por algunos tipos de VPH. El VPH es un virus muy común que afecta a las personas y se transmite por contacto sexual.

Se estima que ocho de cada 10 personas lo tendrán en algún momento de sus vidas. En la mayoría de los casos, el virus desaparece sin causar síntomas. Sólo en una pequeña proporción (alrededor del 5% de los casos), este virus provoca lesiones (malformaciones en las células) que con el tiempo pueden convertirse en cáncer.

El tiempo estimado desde que se produce una lesión hasta que se desarrolla un cáncer en el cuello del útero, es entre 10 y 20 años. Por este motivo el cáncer de cuello de útero es una enfermedad altamente prevenible.

Se recuerda que en todos los centros de salud y hospitales públicos se puede realizar una consulta y realizarse los estudios pertinentes: el test del VPH y el PAP (en consultorio), y la aplicación de la vacuna para todos los niños y niñas de 11 años (en vacunatorios).

En relación a la prevención y al diagnóstico precoz, se prioriza “la estrategia de la oportunidad”, es decir, cuando una persona concurre a un consultorio se evalúa y se solicitan todos los estudios necesarios. Es importante que las mujeres y las personas con otras identidades de género con útero, desde los 30 hasta los 64 años, se hagan el test de VPH con el Papanicolaou para poder adelantarse y detectarlo precozmente. En el caso de los niños y las niñas de 11 años es necesario que se apliquen las dos dosis de la vacuna contra el VPH.

En todos los establecimientos de salud pública de la provincia se continúan realizando los estudios correspondientes: Test de VPH: es un método de detección accesible y gratuito que detecta la presencia de los VPH de alto riesgo en el cuello uterino. Si no se tratan, con el tiempo pueden desarrollar un cáncer. Se realiza a las mujeres y las personas con otras identidades de género con útero entre los 30 y los 64 años en conjunto con la toma del PAP y en caso de resultar negativo se repite cada 5 años.

Papanicolaou (PAP)

Es un estudio sencillo que detecta lesiones en el cuello del útero. Es indoloro. Si durante dos años seguidos el PAP da negativo, en el caso de la población de 25 a 29 años, se puede espaciar a tres años. Vacuna contra el VPH: previene la infección de los VPH que causan aproximadamente el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero.

La vacuna está dentro del Calendario Nacional de Vacunación, es gratuita y obligatoria para los niños y las niñas de 11 años (dos dosis con intervalo mínimo de 6 meses). Además, se recomienda incorporar hábitos saludables como consumir frutas y verduras; alimentos con bajo contenido en grasas; practicar ejercicio físico regularmente; evitar el consumo de tabaco y la ingesta excesiva de alcohol.


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